No parece que Mercedes vaya a salirse de rositas del asunto de los test de Montmeló tras el Gran Premio de España. En las quinielas habituales, que ya se han escuchado en el circuito Gilles Villeneuve antes de que arranque el trabajo del Tribunal Internacional de la FIA, se estima que se le podría imponer una multa económica al equipo alemán de entre 5 y 10 millones de euros.
No son los famosos 100 millones a McLaren de 2007 por aquél espionaje (que luego se quedó en la mitad), pero sí un doloroso pellizco a las arcas teutonas y más en los tiempos que corren. Pirelli, por ahora, se quedaría con un apercibimiento y alguna que otra pega para renovar.
Ayer en Montreal los pilotos de Mercedes eran los más buscados en el paddock y, en especial, el ganador de la pasada carrera de Mónaco, Nico Rosberg, que, para su desgracia, fue uno de los elegidos en la rueda de prensa oficial de la FIA, de la que no te puedes escapar.
La ley del silencio impuesta por Mercedes a sus pilotos dejó pocas grietas. «Para Pirelli era una ventaja tenernos a nosotros y no al probador —Bird— porque nuestro pilotaje es más representativo para sus datos», fue de lo poco a lo que se animó. El resto fue, «no puedo contestar, no puedo contestar», tanto a prensa escrita, radiada y televisiva que inquiría en porqué se cambiaron los cascos para el test.
Marca
Creo que si todo se queda en esa multa puede que les haya salido barato a Mercedes, ¿cuanto cuesta la evolución que pueden haber conseguido?
No son los famosos 100 millones a McLaren de 2007 por aquél espionaje (que luego se quedó en la mitad), pero sí un doloroso pellizco a las arcas teutonas y más en los tiempos que corren. Pirelli, por ahora, se quedaría con un apercibimiento y alguna que otra pega para renovar.
Ayer en Montreal los pilotos de Mercedes eran los más buscados en el paddock y, en especial, el ganador de la pasada carrera de Mónaco, Nico Rosberg, que, para su desgracia, fue uno de los elegidos en la rueda de prensa oficial de la FIA, de la que no te puedes escapar.
La ley del silencio impuesta por Mercedes a sus pilotos dejó pocas grietas. «Para Pirelli era una ventaja tenernos a nosotros y no al probador —Bird— porque nuestro pilotaje es más representativo para sus datos», fue de lo poco a lo que se animó. El resto fue, «no puedo contestar, no puedo contestar», tanto a prensa escrita, radiada y televisiva que inquiría en porqué se cambiaron los cascos para el test.
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Creo que si todo se queda en esa multa puede que les haya salido barato a Mercedes, ¿cuanto cuesta la evolución que pueden haber conseguido?


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