lunes, 21 de abril de 2014

!Sebastian, deja pasar a Ricciardo!

Las órdenes de equipo no van con Sebastian Vettel. Un tipo al que el ruido de los motores parece impedirle escuchar con claridad los mensajes que llegan desde su muro. "Cuando me lo pidieron la primera vez, no lo entendí, porque llevábamos el mismo tipo de gomas, no como en Bahrein, por eso les pedí que me lo repitieran". Así explicaba el tetracampeón del mundo sus reservas a la hora de acatar las instrucciones que llegaban desde su propio cuartel.
Era la vuelta 25 cuando Daniel Ricciardo, el molesto e incómodo compañero con quien comparte techo en la escudería, aterrizó con fuerza tras su alerón trasero. Sus neumáticos, más desgastados que los del australiano, lo convirtieron en una presa fácil. Pero Ricciardo, respestuoso con las jerarquías, quiso esperar la confirmación desde arriba. Y ésta no tardó mucho en llegar. "¡Sebastian, deja pasar a Ricciardo!", atronó un mensaje nítido, sin fisuras, en la radio. Pero Seb, incrédulo, se resistió a hacerse a un lado e incluso solicitó algún detalle más. "Cuando el equipo me dijo que estábamos en estrategias distintas, me aparté", explicó al terminar la carrera. Y para eso necesitó algunos minutos, después de que su respuesta inicial fuera un cortante: "¡Mala suerte!".
Ricciardo, que volvió a terminar por delante de su jefe de filas por segunda carrera consecutiva, se deshizo del obstáculo una vuelta más tarde (26). Vía libre hacia un podio que finalmente quedó a un par de segundos, los que le separaron del Ferrari de Fernando Alonso. "Con Sebastian estaba peleando por ganar una posición y es normal que un piloto siempre quiera mantener su puesto, pero el equipo me avisó por radio de que podía adelantarle", exponía tratando de restar importancia al asunto.
Con una sonrisa, como siempre, el australiano zanjó una historia que trajo a la memoria aquel 'Multi 21' de hace un año en Malasia. Aquella tarde en Sepang, Vettel decidió desoír el recado lanzado por su escudería donde, con el fin de evitar un duelo con Mark Webber, ante un posible doble KO. "No hagáis tonterías", rogaba Christian Horner. El aussie marchaba líder tras su última parada, pero Vettel no tenía intención de dejar pasar la oportunidad de ganar su primera carrera del año. Tras un intercambio de ataques, el alemán terminó tomando el mando hasta llegar a meta a salvo. "¡Multi 21, Seb, Multi 21!", protestó Webber en la sala de prensa, ante el asombro general. El mensaje encriptado respondía a la obligación de respetar las posiciones que en ese momento tenían sobre la pista. Tras sacarle los colores a Red Bull, llegaría el momento de las disculpas: "Debo una explicación a Mark, es una victoria de la que no me siento orgulloso".
En China, como en Bahrein, Ricciardo volvió a dejar claro que no le va el papel de comparsa. "Está demostrando que hay más en el coche de lo que yo puedo sacar", admite su ilustre compañero que, sin embargo, se mantiene como el mejor piloto en la general. Habrá que ver hasta cuando.
elmundo
Cuesta mucho ser el niño mimado y que no suceda ahora, Vttel ha desobedecido sin probleas otras veces cuando estaba Webber, pero Ricciardo está mejor ahora mismo y está siendo interesante este cpmoenzo de temporada en esta escudería, no domina y Roccoardo marcha mejor

No hay comentarios: