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jueves, 8 de enero de 2009

El próximo G.P. de Singapur podría sufrir modificaciones









Los organizadores del Gran Premio de Singapur están estudiando cambiar las primeras curvas del trazado para hacer más fáciles los adelantamientos y así convertir la carrera en "mejor incluso que la pasada edición". Así lo reconoció Colin Syn, director de la prueba asiática, en declaraciones a la web 'autosport.com'.En ella también reconoce que están en conversaciones con los equipos de Fórmula 1 y con la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) para realizar dichas modificaciones en el circuito de Marina Bay."Estamos modificando las curvas uno, dos y tres porque queremos que los pilotos tengan este año más oportunidades de adelantar", comentó Syn, que, además, anunció cambios en la superficie de la pista, que fue muy criticada por los pilotos el pasado año, en especial en la curva 10, donde los altos bordillos causaron numerosos accidentes, el más llamativo el del finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari). El Gran Premio de Singapur se incorporó al 'Gran Circo' durante la pasada campaña como la primera carrera nocturna de la historia y en su año de debut, en el que el español Fernando Alonso fue el vencedor, mandatarios de este deporte, equipos y pilotos coincidieron en calificar la prueba como un gran éxito.



marca


Esos trazados urbanos que han añadido dan poco juego a la espectacularidad automovilística, son muy bonitos en paisaje y accesibles al público así que me parece muy bien que intenten, cuando puedan, como parece est caso, aumentar las posibilidades de adelñantamiento.





Ese circuito me cae muy bien ya que tiene a nuestro campeón en su primer vencedor y además en la primera carrera nocturna y eso ya es imbatible.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Hamilton, rey del infarto





Luiz Antonio y Ana Elena Massa se comían a besos en el garaje de Ferrari. Su hijo Felipe había cruzado en primer lugar la meta de Interlagos, era campeón en casa, el primer brasileño que lo conseguía desde Senna. Se ponía a la altura del mito. Al lado, Rafaella, la esposa del piloto, lloraba abrazada a una de las chicas de prensa. Unos pocos segundos después, el drama inundaba el garaje rojo. La pantalla colocaba un cinco junto al nombre de Hamilton. «¿Quintooo... cómo es posible?». El patriarca del clan paulista se tiraba de los pelos, las manos sobre la cabeza. Su chico había abrazado el título a dos vueltas del final, cuando Vettel -motor Ferrari en su Toro Rosso- ajustició a Hamilton aprovechando una imprudente intromisión del doblado Kubica entre él mismo y el inglés. Hamilton consumía los últimos kilómetros en lo que iba a ser su Tenerife particular, una tumba brasileña como la que cavó aquel Real Madrid de los noventa en la isla. Iniciaba la última vuelta y tenía perdido el título. Vettel ya había puesto metros de por medio y el inglés «contraconducía» hundido en la desesperación. No se lo podía creer. Pero si la desgracia le había visitado en la vuelta anterior y le había birlado un título que tuvo controlado toda la carrera, los últimos metros le reservaban la mayor sorpresa de su vida. Sólo unos pocos giros antes, la lluvia había propiciado una peregrinación masiva a los garajes para colocar los neumáticos con dibujo. Massa, Alonso, Raikkonen, Hamilton y Vettel, la cabeza de carrera, mantuvieron el orden establecido. Pero hubo un movimiento discreto, en el segundo plano de la batalla, que luego afectaría al título mundial. Toyota apostó fuerte y aguantó a Glock en la pista para intentar ganar unos cuantos puntos. En la última vuelta, el alemán se desfondó. Sus neumáticos de seco se quedaron en nada y rodó los últimos kilómetros a ritmo de paso de Semana Santa. Anthony Hamilton, el empalagoso padre de Lewis, ya debe estar preparando un generoso obsequio para Glock. Su renqueante última vuelta (1:44.731) le hizo perder dos posiciones, la segunda a manos de Hamilton, justo antes de afrontar la recta de meta. El inglés era campeón. Llanto de alivio en el box de McLaren. Los abrazos estaban ahora en el otro lado, mientras las lágrimas aparecían en el rostro de todo Brasil. El guión resultó perfecto en el capítulo final. Después de dieciocho carreras, más de 5.000 kilómetros de lucha por cuatro continentes, la resolución se demoró hasta la última curva, el último segundo. Hamilton ganó con un triple sobre la bocina después de correr el contraataque con el marcador en contra. Más emoción imposible. Por segundo año consecutivo el campeonato se resolvió en la cita final, de nuevo los primeros de la clasificación -en 2007 fueron tres- terminan apretados en un solo punto, máxima compresión en la lista de pilotos. Y entre tanta exaltación, el segundo escalón del podio encontró a un piloto de Renault. Fernando Alonso despachó una carrera grandiosa, de manual. Fue el primero -junto a Vettel- que se atrevió a sacar del coche las gomas de agua obligadas para empezar la carrera. Un colosal chaparrón obligó a retrasar la carrera diez minutos cuando todos los coches estaban preparados para una carrera en seco. El alemán y el asturiano se catapultaron a las primeras posiciones y presenciaron el dominio de Massa en la carrera. Por momentos, Alonso soñó con disputarle la victoria al brasileño. Pero una cosa es que el R28 haya mejorado y otra que pueda disputarle una carrera a un Ferrari. Pero Alonso sí que se las arregló para aguantar el tipo ante el otro coche rojo. No se arrugó cuando Raikkonen le puso el aliento en el cogote en el tramo final, siete segundos de recorte en sólo doce vueltas. Parecía presa fácil del finlandés, pero el chaparrón decisivo lo salvó cuando todos tuvieron que acercarse a los garajes para colocar otra vez las ruedas aptas para la lluvia. Así que Alonso termina el campeonato como nunca pensó que podía llegar a estar esta temporada. Es el piloto con más puntos en el último tercio del campeonato, ritmo de campeón para un piloto lastrado en la primera parte del año por un monoplaza menor. Hubo meses de trabajo infernal en Renault, presión por parte del piloto y órdenes desde la jefatura de la marca. Tocaron a rebato y montaron un monoplaza que no tiene nada que ver con la tortuga del comienzo del año. Había que convencer al piloto para que siguiera un año más. Y parece que está hecho. La respuesta, cuestión de días. Campeonato del Mundo de Fórmula 1 GRAN PREMIO DE BRASIL



El carrerón de ayer se decidició en el último suspiro y con un suspense digno de don Alfred Hickock, cómo dos escuderías se alegraban por una victoria final... yo saltando de alegría ya que era el único dato desfavorable, para mí, sigo la F1 desde hace mucho tiempo y nunca se me había atragantado un piloto como lo ha hecho este Hamilton, por su comportamiento con Fernando, pero también por su prepotencia, su arrogancia, ese sentirse el dueño de todo... me temo que papá Antony no ha sabido llevarle a la senda del trabajador humilde, probablemente a la de ser una persona normal, por eso se granjea la enemistad.


Fernando ha tenido un año espectacular, digno de todo un bicampeón que es, cadas carrera, cada escudería por la que pasa nos demuestra quien es, estuvo en la mejora de Renault en 2005 y 2006, en la no rotura de motor de McLaren, y ahora partiendo de donde lo hizo, podría ser campeón de nuevo si el campeonato tuviera los Grandes Premios suficientes para ello.


El próximo año nos puede tocar volver a disfrutar, pienso que será así.


A Fernando le han arrebatado el record de ser el piloto más joven en ganar un mundial, pero ha de tenerse en cuenta que Hamilton ha tenido ese gran coche desde que está en la F1, y el apoyo descarado de los "reyes de la igualdad", ja, Fernando hacía un punto con Minardi, algo así como Force India, que este año no ha puntuado.


Me fastidia que McLaren le haya birlado ya, con este, dos campeonatos del mundo, pero me llena de satisfacción el saber que volverá y pronto.


domingo, 2 de noviembre de 2008

Hamilton gana el campeonato en la última curva. Alonso, segundo







El británico Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes) se proclamó hoy campeón del mundo de Fórmula Uno tras clasificarse con mucho sufrimiento quinto en el último gran premio del año, el de Brasil, en el que su único rival por el título, el brasileño Felipe Massa (Ferrari), logró un tan contundente como insuficiente triunfo.Massa ganó la carrera por delante del español Fernando Alonso (Renault), que cerró la temporada de una manera brillante para acabar el campeonato en la quinta posición, tras superar en la tabla de puntos al alemán Nick Heidfeld (BMW Sauber). El podio lo completó el finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari), que hoy cedió el título ganado el año pasado.Hamilton, desde hoy el campeón del mundo más joven de la historia de la Fórmula Uno, necesitaba acabar entre los cinco primeros, independientemente de los que hiciera Massa, para ceñirse la corona. Y eso es lo que hizo, aunque sufriendo hasta el último metro. En un final de infarto y bajo la lluvia, el inglés cruzó la línea de llegada en la quinta plaza ante la desesperación del piloto paulista.Massa también hizo lo que tenía que hacer, ganar la carrera, pero el milagro al final no se produjo, pese a que se rozó en la última parte de la prueba. Hamilton, que no tenía que hacer nada espectacular, como él mismo dijo la víspera, al final tuvo que exprimirse al máximo para lograr su objetivo.Cuando la lluvia apareció por segunda vez sobre la pista paulista, a tres vueltas de final, el británico fue superado por el alemán Sebastian Vettel (Toro Rosso-Ferrari), lo que le colocó en una sexta e insuficiente plaza. Pero el británico, en vista de que el panorama se había puesto muy negro, se lanzó como un desesperado en busca del germano, con el que no pudo en ningún momento.Pero Hamilton llegó hasta otro alemán, Timo Glock (Toyoya), que optó por no cambiar a neumáticos de agua y mantener los de suelo seco. El británico lo aprovechó y le superó cerca de la línea de meta para cruzarla en el quinto puesto y con el título en el bolsillo. EFE




Emocionantísima carrera que ha logrado ganar Massa, cumpliendo con su objetivo, pero Hamilton, a última hora y por poco ha cumplido con el suyo.
Mismo podio del año pasado con fernando más adelantado, segundo, ¿el próximo año primero?, carrerón de Fernando.Vettel puso la emoción al final. Timo no pudo a causa de sus neumáticos aguantar la posición
Fernando ha quedado quinto en el mundial, que es por lo que yo apostaba a comienzo de temporada, cuando creía que el Renault era un coche, al principìo de temporada, lo cual demuestra qué es capaz de hacer

Los errores que pueden decidir el título en el circuito de Interlagos







El circuito de Interlagos vuelve a ser juez y parte del desenlace final del Mundial de Fórmula 1. El año pasado el trazado brasileño fue testigo de como Lewis Hamilton cometía un error de libro, achacado por muchos a su falta de experiencia, que puso en bandeja a Kimi Raikkonen el título. Este año todas las miradas se centran de nuevo en el británico y en el interrogante de ver si de nuevo un fallo individual privará a McLaren del campeonato de pilotos.Y es que Hamilton llega a Brasil con la premisa de que no se repita el famoso error del volante del año pasado -el británico aseguró haber apretado el botón del 'pit lane' en plena carrera- y arropado por McLaren, que no quiere que nada distraiga a su estrella de aquí a la carrera del domingo.Muchos aseguran que el piloto británico ha madurado en este su segundo año de competición, pero lo cierto es que, si repasamos carrera a carrera lo sucedido a lo largo de esta temporada, el resultado es que Hamilton ha cometido más errores si cabe este año, aunque no menos que los que ha perpetrado su gran rival en la lucha por el título, Felipe Massa. Tal para cual, basta con echar la vista atrás y recordar como ha ido transcurriendo el campeonato para darse cuenta de que esta vez el triunfo final será para aquel que la haya 'fastidiado' menos a lo largo del año.
Pésimo bagaje inicial de MassaTodo arrancó con las primeras carreras de Australia y Malasia, de la mano del propio Massa. El brasileño, que por entonces no era un serio candidato al título al estar a la sombra de su compañero y vigente campeón del Mundo, Kimi Raikkonen, firmó un pésimo bagaje inicial. En Albert Park, el de Ferrari rompió en la vuelta 29 después de que virages antes se empeñara en entrar por un hueco que no existía y embistiera a David Coulthard. La presión de solventar su 'metedura de pata' le duró hasta Sepang, donde terminó pagando su osadía con una salida de pista al intentar acortar en la sexta curva. La situación le dejaba en mal lugar: cero puntos y ninguna carrera acabada.Pero en Bahrein el brasileño pudo resarcirse no sólo acabando la carrera, sino logrando su primera victoria, al tiempo que le cedió el testigo de los errores a Hamilton. El inglés volvió a liarse con los botones y se quedó clavado en la salida, lo que hizo perder los nervios de inicio y propició que acabara subido encima del alerón de Alonso para terminar decimotercero, sin puntuar.Las pruebas en España, Turquía y Mónaco marcaron un tiempo de relativa tranquilidad para ambos pilotos, incluso a Hamilton le sonrió la suerte en Montecarlo tras un nuevo choque con Alonso que le hizo ir a parar contra la barrera en la piscina en la vuelta cinco. Pero como dice la voz popular, era la calma que precedía a la tempestad que llegaría en Canadá.
Hamilton y el semáforo en rojo de CanadáEl asfalto del Gilles Villeneuve fue escenario de una de las mayores 'hamiltonadas'. El inglés entró boxes junto a Kubica, Raikkonen, Rosberg y Alonso, pero la rapidez de los mecánicos de dos de sus rivales, Ferrari y BMW, coló al finlandés y al polaco por delante. Ambos frenaron viendo el semáforo rojo, pero no así Hamilton, que llegó desatado por detrás e impactó contra el Ferrari número 1 desplazándolo diez metros, dejando ambos coches (el suyo y el de Kimi) inservibles.
Una embestida que le costó cumplir en Magny-Cours una sanción de diez puestos en parrilla, donde además fue castigado con un drive through (pasar por dentro del muro sin parar) por saltarse una chicane mientrás veía como Massa se alzaba con el liderato en el Mundial. Pero las tornas volverían a girarse en Gran Bretaña, donde Hamilton ganó con total autoridad en casa en un gran premio en el que su rival de Ferrari se erigió como el 'rey de los trompos' -hasta cinco se le pudieron contabilizar al brasileño en esa carrera- que le relegaron al puesto decimotercero.La prueba de Alemania se saldó con un nuevo triunfo para la estrella de McLaren (con Massa tercero) y, cuando parecía que Hungría sería ecenario de su tercera victoria consecutiva, el inglés volvió a fastidiarla: la responsabilidad de su quinto puesto final cuando partía con la 'pole' fue completamente suya y de su ansiedad por adelantar en una carrera en la que Massa rompió cuando era líder.
La polémica de BélgicaDespués de una nueva victoria del brasileño de Ferrari en Valencia, escoltado por el propio Hamilton, llegó la carrera más controvertida: Bélgica. La FIA decidió dar la victoria al brasileño -segundo sobre el asfalto- al sancionar al británico (ganador en el asfalto) con 25 segundos por conducta antideportiva en un lance con Raikkonen que le relegó finalmente sobre el papel a la tercera posición del podio.Si la carrera de Bélgica fue controvertida, de la de Italia podemos decir que fue atípica. Los grandes favoritos se quedaron en la jornada del sábado fuera de la Q3 y la carrera deparó un sexto puesto para Massa, seguido por Hamilton en la séptima posición.Y entonces llegaron las carreras de Singapur y Japón y las victorias de Alonso. En la primera el error vino por parte de Ferrari, que tiró por tierra casi todas las posibilidades de su piloto en el Mundial en una salida esperpéntica del 'pit lane'. Los mecánicos le dieron el 'ok', pero se olvidaron de recoger la manguera y tuvieron que ir corriendo detrás para sacársela. Mientras, Hamilton, que acabó tercero, se frotaba las manos.
Errores de ambos en JapónEn tierras niponas el protagonismo en el capítulo de infortunios se lo llevó Hamilton, que tenía la pole, con una nefasta salida. Al llegar a la primera frenada el inglés se percató de que Raikkonen iba a superarle y apuró tanto la frenada que se pasó y acabó cruzado en mitad de la pista por delante del propio Massa. Cinco vueltas más tarde el del McLaren era sancionado con un drive through por echar de la pista a Kimi, lo mismo que el brasileño, por tocar al inglés en la curva 11. Regresarían 12 y 14 sin posibilidades, aunque Massa logró remontar hasta los puntos (séptimo).China devolvió la 'normalidad' al campeonato -ganó Hamilton por delante de Massa- y ahora espera el gran final de Brasil, donde los nervios pueden jugarle de nuevo una mala pasada al del McLaren. Sus rivales se han encargado de transmitirle toda la presión. Ferrari sabe que solo le queda ganar y "esperar acontecimientos", como
confesaba Gené en los micrófonos de MARCA.com.A falta de que llegue el próximo domingo y podamos ver lo que ocurre lo que sí parece cierto es que aquel que pierda no parará de recordar y arrepentirse de sus errores pasados, los que le harán perder la corona de la Fórmula 1.




Aquí tenemos un resumen de los errores que se han ido produciendo a lo largo del año, en este campeonato que se ganará con tan poquísimos puntos, ninguno de los aspirantes al título han hecho honor al coche que tienen, Kimi en este terrible año que no sabemos qué le pasa, ya que se iba, no se va... pero lo cierto es que no está, Massa ha tenido además de no una gran cabeza, muchas veces, mala suerte, como cuando rompió el motor ( ambos partieron con un cohe superior al resto y ahora mismo esperan un golpe de suerte para ser campeones), Hamilto, lleva en su forma de ser su catigo, ese creerse el mejor piloto de la historia ( que ya fastidia tú después del desastre del pasado año ) , esa prepotencia de niño mal criado le puede llevar para perder por segundo año consecutivo un campeonato que ya tenía ganado, eso sin contar conque repite motor y ya hemos visto lo que le sucedió a Kovalainen en China, a Ferrari se le rompieron los dos motores uno tras otro.


Todo lo anterior sucede porque el piloto mejor de la actualidad no está con un coche puntero y apollado por su escudería, creo que podría haber sido casmpeón con unos 135 o 140 puntos